Entendemos por reutilización de las aguas, volver a utilizar el agua que ha sido utilizada a nivel industrial o doméstico. Mediante esta reutilización conseguimos un menor consumo de los acuíferos y garantizar el caudal ecológico de los ríos. Para un uso concreto del agua reutilizada donde no sea necesario el uso de agua potable, se necesita aplicar un tratamiento adicional al tratamiento convencional de las depuradoras, el cual se conoce como tratamiento terciario.
Los tratamientos terciarios, suelen consistir en un tratamiento físico-químico del agua para ser posteriormente filtrados en arena y desinfectados por lámparas UV.
Dado que el riesgo sanitario ligado a la reutilización de agua más claramente definido lo constituyen las infecciones, se hace necesario realizar un control exhaustivo de las mismas, siendo necesario garantizar en todo momento unos parámetros mínimos de calidad. Las condiciones de calidad han sido establecidas mediante el RD1620/2007 por el que se establece el régimen jurídico de la reutilización de las aguas residuales depuradas (BOE,2007).